
Tenia 6 añitos cuando vi algo de futbol por primera vez y aquello fue a mi querido Real Madrid ganar la séptima en Amsterdam ante la Juve. Meses después seguí el Mundial de Francia '98; la cantada de Zubizarreta y la estéril goleada a Bulgaria me deprimieron, pero descubrí grandes jugadores: Davor Suker y su cañón en la zurda, Zinedine Zidane y su magia, Dennis Bergkamp... Dos años después tocó el drama de Brujas en la Eurocopa del 2000; Francia, España y el penalti a las nubes de Raúl (qué llantos cuando lo recuerdo). Una nueva reválida llegó en 2002 en tierras asiáticas y, justo cuando íbamos a hacer historia, se cruzó un egipcio de cuyo nombre no quiero acordarme porque me entran arrebatos violentos. Del 2004 en el país vecino prefiero no acordarme de lo lamentable que fue la participación nacional y el torneo en sí en donde solo vale la pena rescatar la figura de un joven chaval lisboeta del Manchester con 18 primaveritas llamado Cristiano Ronaldo. Y de Portugal a Alemania; equipo joven con mucha hambre eliminado por el imserso francés de Zidane. Pero... ¡Atención!: en tierras germanas no se perdió nada y se ganó un estilo de juego. El mismo que atemorizó a media Europa en la primera fase, que rompió el gafe de los cuartos ante Italia (no habia sufrido tanto en mi vida), el mismo que se zampó a Rusia en una segunda parte de escándalo y el mismo que noqueó a la poderosa Alemania y jugó con ella a las 4 esquinas. 2008, año mágico y año en que cambió todo. Porque de chico recuerdo que nunca éramos favoritos; éramos aquella selección cuyo país era la mejor liga del mundo pero el rendimiento nacional era pobre y ahora... Somos favoritos a todo y más después de ver los problemas de Argentina o Portugal para obtener billete para Suráfrica.
Y no es para menos porque ésta selección ha evolucionado de manera espectacular. En la porteria están saliendo guardametas de ciencia-ficción en donde los vuelos de Casillas son de toma pan y moja. El guardameta madridista ha ido escalando categorias hasta hacerse con la capitanía, a sus 28 años, de la roja. A sus edad ya medianamente avanzada parece vislumbrarse cerca su final pero no hay que temer: Pepe Reina, Diego López, Gorka Iraizoz, Víctor Valdés (¿porqué no va?), Sergio Asenjo, Antonio Adán, David De Gea, Miguel Ángel Moyà... La mejor prueba de que la materia prima en los tres palos españoles es óptima la tenemos en nuestros equipos de liga: Valdés (Barça), Casillas (Real Madrid), Iraizoz (Athletic), Moyà (Valencia), Ricardo (Osasuna), Diego López (Villareal), Palop (Sevilla), Aranzubía (Deportivo), Toño (Racing), Cuéllar (Sporting) y Asenjo (Atlético de Madrid) son titulares en sus respectivos equipos. Como podemos comprobar son más de la mitad.
En la zaga la cosa ha cambiado de forma bestial. Siempre se ha achacado que el punto más débil de la selección era la línea de atrás, pero eso ha girado brutalmente. Primero se ha terminado con el problema del lateral izquierdo donde un leridano trotamundos por los campos de España llamado Joan Capdevila se ha hecho con la banda maldita y Del Bosque ha empezado a dar entrada a un castizo chaval del Tajonar llamado Nacho Monreal, llamado a ser el lateral del futuro en España. Per el mayor regalo viene de la ciudad condal, de una masia que forma grandísimos jugadores año tras año: se llama Gerard Piqué y se está ganando el mote de Pickembauer. Carece de algo de velocidad pero tiene una planta envidiable, un poderio físico descomunal y una buena capacidad técnica para sacar el balón jugado. Pero no solo es eso, sino que es un definidor excelente y uno de esos centrales que si se tienen que hechar la mochila a la espalda y subir al monte se la hechan. 22 añitos de central. Da para mucho...
Pero el verdadero espectáculo está de medio campo en adelante. Parecen una plaga porque cada dia que pasa son más y más y, por suerte (o desgracia), gente de ésta nos sobra. Salvo Senna y Busquests que hacen labores de barrendero lo demás es una sinfonia perfecta dirigida por el maestro Xavi Hernández I de Terrassa. Pero lo mejor es que no está solo porque le acompañan otros más pequeñitos aún; David Silva y Andrés Iniesta, jugadores que empiezan en la banda pero su anarquia táctica les hace romper las defensas rivales con su habilidad entre líneas; Cesc Fàbregas, criado en Can Barça y forjado en la islas británicas, dotado con una habilidad de pase largo y corto y llegada pocas veces vista al igual que su colega vasco Xabi Alonso... Gente normal que fácil lo difícil, que se lian a tocar y tocar y marean a cualquiera y que solo dos de ellos tienen más calidad que un solo equipo. Prueba de ello la dieron en las semifinales ante Rusia y en la final ante Alemania. Lo de éstos chicos es descomunal, al igual que lo de Torres y Villa y el mérito de Güiza, que tras meter 27 goles en el Mallorca se mereció la roja como el que más.
Las cosas han girado en tan poco tiempo. Suráfrica nos ve favoritos... Pero hay que ir poco a poco. La humildad nos llevó al cénit y hay que seguir igual. Estoy seguro de que un buen papel haremos

Buenas,yo creo que lo bueno está aún por llegar,la Euro 08 supuso un antes y un después en España,ahora de verdad optamos a ganar el Mundial y lo que se nos presente. Saludos!
ResponderSuprimirLo de la humildad es un tema complicado. España debe ir a ganar pero sin dárselas de super-mafiosos.
ResponderSuprimirRecuerdo que Pep Guardiola decía que el Barsa debia jugar con humildad. El Barsa o el Madrid no pueden jugar con humildad, son grandes y deben ir a por todas. Una cosa es ser humilde y decir 'bueno, a ver si ganamos, si no pues no pasa nada' y otra muy distinta dárselas de campeones sin jugar. Y creo que Del Bosque es un buen psicólogo.
Un saludo!