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Ser portero es duro siempre. Y cuando digo siempre es SIEMPRE. En un mismo partido pueden abrasarte a disparos y no te dan opción a descansar o puedes verte que no tocas un balón porque el rival no pasa del centro del campo. Yo he pasado por esas situaciones y es incluso más difícil de llevar que un acoso constante de los contrincantes porque al fin y al cabo estás haciendo tu trabajo y un portero se divierte parando. Rememorando años atrás de mi vida como portero (aún sigue, pero pendiente de una operación de hombro que me permita volver) recuerdo que, con 14 años, madrugué para jugar un partido ante el Parets en casa cuando jugaba con el Lliçà de Vall en el cual ganamos 7-0 y lo único que hice en todo el partido fue un saque de puerta que, por cierto, se comieron los centrales rivales y significó el 3-0. Aburrirte te lleva a pensar en tus cosas mientras tus compañeros juegan y se pasan el balón y, de la misma manera, es un doble motivo para estar atento porque si los contrarios llegan y tu estás despitado se puede transformar en gol y la bronca del míster puede ser de todo menos pequeña.
España aún no ha encajado ningún gol en lo que llevamos de torneo y eso está afectando directamente a un chaval que está acostumbrado a ser el héroe domingo tras domingo de su equipo. Iker Casillas Fernández (Móstoles, 20/5/1981) está con España de la misma manera que un billete de 500 euros está con un proletario: sabes que existe y que se ha hecho pero aún no se ha visto. Ni Nueva Zelanda, ni Iraq ni Suráfrica han desvirgado la porteria española y tampoco han hecho que el santo madridista tenga que hacer una de esas estiradas que nos dejan con la boca abierta. Cierto es que no tienen nivel para inquietar ni al campeón del maratón de futbol sala de Jodar, pero por su culpa nuestro portero está aburrido. El trabajo de Casillas da un giro de 180 grados cuando juega con la roja: en el Real Madrid se pone debajo de los palos y ya sabe que tiene que estar atento porque su defensa se ve desbordada siempre y aquí, sin embargo, tiene una zaga tan eficiente que puede ponerse a jugar una pocha con Pepe Reina mientras el partido trascurre. La defensa de la roja hace un trabajo de contención enorme que hace estar seguro a cualquier portero que se ponga: siempre cierran almenos tres (los centrales y el lateral que no sube) y en todo momento estan ayudados por Xabi Alonso o Busquets según quien juegue. Siempre se le ha achacado a España de que ha tenido una defensa muy floja en los últimos años y ese problema ha quedado disipado definitivamente porque se debia a la deficiencia de los defensas que se convocaban. El lateral izquierdo, desde 2002, no ha tenido dueño y por él han pasado Enrique Romero, Raul Bravo, Juanfran Garcia, Asier del Horno, Antonio López y Mariano Pernia hasta que llegó Joan Capdevila y se hizo con el puesto, puesto que en realidad le corresponde a Antonio Puerta pero que el destino no quiso dárselo. Tambien han ido defensas, que incluso han sido titulares, como César (del Deportivo) y Pablo Ibáñez (Atlético de Madrid) que no daban la talla para la absoluta.
Si todo va bien, Iker se exhibirá ante Brasil en la final porque ahora mismo es el único equipo capaz de toserle a España despues de ver como destrozaron a Italia a la contra (el mundo al revés). De todas formas Iker es siempre Iker; siempre atento aunque no lleguen y estoy seguro de que la afición al futbol (al buen futbol) no se querrá despedir de la copa confederaciones sin ver una parada del santo de esas que hacen arrodillarse ante él.

valdés e casillas são os melhores goleiros em atividade na Espanha. saludos, jaime! pp
ResponderSuprimirLo peor que le puede pasar a un portero es que no toque bola en todo el partido. Al final se acaba aburriendo puede que ocurra algo extraño.
ResponderSuprimirUn saludo.
El marcador deportivo